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El 11-M y las elecciones
en España
Encuesta entre los lectores deREDRI
Introducción ¿Cómo surgió la idea de hacer una encuesta entre nuestros lectores sobre los atentados del 11 de marzo y su influencia en las elecciones? Fiel a
su intención de contribuir al debate sobre los temas de política
internacional, la Revista Electrónica de Relaciones Internacionales (REDRI)
ha decidido realizar encuestas entre sus lectores. La primera de estas
encuestas se ha llevado a cabo durante los últimos días de octubre y la
primera mitad de noviembre. Se eligió un tema ciertamente candente y
polémico, y que en España despierta una enorme sensibilidad: las pasadas
elecciones españolas del mes de marzo y el impacto que sobre ellas
tuvieron los atentados del 11 de marzo. A juzgar por los comentarios y
las declaraciones que se siguen publicando sobre el asunto (como las
realizadas el 20 de noviembre por Eduardo Zaplana, portavoz del Partido
Popular en el Congreso, señalando que se trató de un “atentado
teledirigido para hacernos perder las elecciones del 14-M”) la polémica
sobre el asunto sigue viva, en particular entre el Partido Popular,
desde el que, cada poco tiempo, se generan declaraciones que parecen
cuestionar en alguna medida la legitimidad de la victoria del Partido
Socialista en las elecciones. La idea de realizar una encuesta surgió más en concreto a partir de un comentario publicado en el número 12 de la revista, firmado por Atrium, un pequeño colectivo de profesionales de comercio exterior y relaciones internacionales que colabora de forma regular con la REDRI. El comentario de Atrium, que reproducimos a continuación para que nuestros lectores tengan una mejor información, se alineaba en contra de la tesis, bastante frecuente entre comentaristas y políticos internacionales, de que el pueblo español había votado en las elecciones del 14 de marzo intimidado por el terrorismo internacional, y que con su voto, que hizo perder el gobierno al Partido Popular, los españoles pretendían apaciguar a dicho terrorismo.
El artículo de Atrium despertó un gran interés entre los lectores de REDRI, que enviaron docenas de comentarios, algunos de ellos de gran virulencia (sobre todo entre los que expresaban su disconformidad con sus tesis). Fue ante esta avalancha de comentarios por lo que decidimos realizar una pequeña encuesta entre nuestros electores, con el fin de tener una visión más amplia de sus opiniones. Se trata de una encuesta a través de Internet, que queríamos que pudiera ser rápidamente completada por los encuestados. Nuestra encuesta no ha pretendido, pues, abarcar de manera exhaustiva todo el conjunto de cuestiones que podrían considerarse en relación con el tema. Decidimos elegir sólo cinco preguntas, planteando cinco cuestiones que, en nuestra opinión, tenían una especial relevancia, y redactándolas de una manera que fuera lo más clara y directa posible. Como en toda encuesta, se podrían haber añadido muchas otras preguntas relevantes. La redacción de las preguntas podría ser también objeto de críticas, por considerar que no incluye matices adecuados o necesarios. De hecho, ha habido un número significativo de lectores que han indicado, en los comentarios que añadieron a sus resultados a la encuesta, críticas o observaciones sobre la forma en que eran presentadas las preguntas, o su opinión de que hubiera sido conveniente añadir otras preguntas. Somos conscientes de las limitaciones que pueden tener las preguntas, cuya redacción estudiamos cuidadosamente. Pero, como hemos señalado, tuvimos que buscar un difícil equilibrio compaginando la brevedad y la claridad con el objetivo de cubrir los temas que estaban en el centro de la polémica. Creemos, modestamente, que este objetivo ha sido razonablemente alcanzado. Esta encuesta debe situarse en sus justos términos. La encuesta no pretende reflejar la opinión global de los ciudadanos españoles o de otros países sobre el impacto que tuvieron los terribles atentados de Madrid sobre las elecciones del 14 de marzo. La encuesta refleja la opinión de los lectores de la REDRI que han respondido a la misma, en total algo más de 600. De ellos, la mayoría son de España, pero también se recibió aproximadamente un 25 por 100 de respuestas de lectores de otros países. Estos pertenecen sobre todo a Latinoamérica, en donde la REDRI está extendiendo su presencia de manera significativa. El país del que se han recibido, de forma destacada, un mayor número de respuestas es México, que es el país latinoamericano en el que tenemos un mayor número de subscriptores. Los resultados de esta encuesta reflejan pues las opiniones de varios centenares de lectores de la REDRI, en cuyo perfil dominan los profesionales vinculados al comercio exterior, por un lado, y a las relaciones internacionales, por otro. El lector medio de la REDRI es o bien un profesional que trabaja con una fuerte vinculación a temas de comercio exterior en una empresa o en la Administración, o un profesional que trabaja con una fuerte vinculación a temas de relaciones internacionales en think tanks, centros de investigación y en la universidad. No pretendemos, pues, que dicho perfil refleje el perfil medio de la población de España u de otros países, como ya hemos indicado más arriba. Pero sí creemos que, en todo caso, se trata de una opinión de un grupo de profesionales que sigue los temas de relaciones internacionales, y al que se puede considerar como relativamente informado sobre los mismos. Los resultados Los resultados de la encuesta están recogidos en el cuadro adjunto. Los datos se pueden prestar a numerosas interpretaciones, pero vamos a destacar a continuación, de forma resumida, los que consideramos resultados más significativos.
En el
apartado anterior hemos recogido los resultados de la encuesta. Para
terminar, vamos a entrar en el delicado terreno de la opinión, y vamos a
exponer brevemente algunas conclusiones que, en nuestra opinión, podrían
deducirse de los mismos. Hay cuatro conclusiones claras y significativas
que se pueden deducir de los resultados de la encuesta: 1. La participación de España en la guerra de Irak ejerció una importante influencia en las elecciones, en un doble sentido: - Por un lado, la participación española en la guerra convirtió a España en un objetivo del terrorismo. - Por otro, el pueblo español, que se había mostrado masivamente opuesto a la guerra desde los primeros momentos en que se planteó, votó con la intención de castigar al gobierno del PP por su apoyo a la misma. 2. Muchos medios y políticos internacionales han señalado que el electorado español se rindió ante el terrorismo, y que lo que buscaba al cambiar el gobierno era apaciguar a los terroristas para que no volvieran a atentar en España. Los resultados de nuestra encuesta en absoluto concuerdan con la determinación y falta de matices con que ha sido presentada esa idea. Algo más de la mitad de los encuestados opina que los españoles no votaron con la intención de apaciguar a los terroristas. Entre los encuestados de España, la cifra es mayor: casi dos de cada tres encuestados no cree que los españoles quisieran apaciguar el terrorismo con sus votos. 3. Los atentados del 11-M influyeron en los electores de forma clara en un doble sentido:
- Porque
los electores percibieron que los atentados eran, en parte, una
respuesta o una consecuencia de la política del gobierno español de
apoyo a la invasión de Irak, una política que había sido rechazada en
España de forma masiva. Una parte significativa de los electores quiso
pues castigar al gobierno por su apoyo a una guerra que habían
rechazado, un apoyo que, además, había contribuido a traer el terrorismo
islámico a España. - Y, de forma especial, los votos reflejaron el rechazo a la gestión por el gobierno de los acontecimientos en los días siguientes a los atentados, al estimar que éste intentó mantener de forma forzada la tesis de la autoría de ETA porque creía que la autoría del terrorismo islámico le perjudicaría electoralmente.
Cumbre en las Azores 4. En suma, en una elección son diversas las motivaciones que determinan la elección de los votantes. En la elección española del 11 de marzo, según nuestra encuesta, hay dos elementos que tuvieron una incidencia clara sobre los electores: el rechazo a la política de apoyo a la guerra de Irak por parte del anterior gobierno; y la gestión del gobierno en los días siguientes al atentado, al pretender hacer creer que había sido obra de ETA. Una amplia mayoría de los encuestados cree que estos dos factores influyeron en la decisión de los electores, en contra, lógicamente, del Partido Popular. Sobre un tercer elemento, el propósito de apaciguamiento hacia el terrorismo, hay división entre nuestros encuestados, con un 47 por 100 que opina que sí existió ese propósito. Aunque, entre los votantes de España, el porcentaje de los que opinan que hubo un propósito de apaciguamiento baja al 38 por 100, con un 62 por 100 que rechaza el que influyera en la decisión de los electores. En fin, son algunas conclusiones, por supuesto que muy discutibles. |
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